Cartas de pacientes del Dr. Daiter

La primera vez que fui a ver al Dr. Daiter fue en el verano de 2001, después de que lo encontrara en la Web. Lo hice debido a una historia del dolor pélvico y abdominal. El Dr. --, de Brooklyn, New York, había diagnosticado previamente mi dolor como endometriosis, mediante el procedimiento de laparoscopia.

En el año 2001 decidí buscar a un médico de New Jersey porque me había mudado desde New York. Mi doctor de NY tampoco me había proporcionado mucha información sobre la enfermedad, y solamente la discutió conmigo brevemente. Ese mismo año sufrí un dolor grande y busqué a un nuevo doctor.

El Dr. Daiter me realizó un procedimiento de laparoscopia en septiembre de 2001. Fue extraordinariamente informativo y tenía las maneras confortantes de un médico de cabecera. Recuerdo que visité su consulta alrededor de una semana antes del procedimiento, que me explicó durante una hora, paso a paso, diciéndome que ocurriría.

Unas semanas después volví a una consulta de seguimiento. El Dr. Daiter me mostró fotos y me dio un diagnóstico detallado. Una vez más, no tuvo premura alguna. Me explicó que tenía una trompa cerrada (que él reabrió), dónde se encontraba la endometriosis, y cómo la extirpó con el láser.

En agosto de 2002 nos mudamos nuevamente de Estado, porque mi marido era agente federal del Departamento….

Después de algunos meses acordamos que yo saliera embarazada. Después de intentar durante varios meses, y preocupados por mi endometriosis, fuimos a buscar el consejo del Dr. Daiter. El especialista de fertilidad más cercano estaba a 200 millas. Confiaba en el lejano, en el Dr. Daiter, y sabía que él me aconsejaría bien.

En julio y agosto de 2003, el Dr. Daiter prescribió que se me hicieran algunas pruebas de laboratorio, no obstante lo lejos que vivía, sin saber si yo retornaría a New Jersey como su paciente.

En agosto 2003, mi marido y yo volvimos a New Jersey para asistir a un funeral. Llamé al Dr. Daiter y pregunté si él me podía realizar una histerosalpingograma. Esa semana el Dr. Daiter realizó el procedimiento y me informó que todo estaba muy bien, y que mis trompas todavía estaban abiertas. A los dos meses salí embarazada.

Desafortunadamente, sufrí durante el embarazo hiperemesis gravídica (enfermedad matinal). Estuve postrada en cama con sueros intravenosos por varios meses. No pude comer ni beber nada durante varias semanas, y vomitaba de 20-30 veces al día. A la semana 17 de mi gestación el doctor no pudo oír el latido del corazón del bebé y determinó que había muerto. Dos días más tarde mi hija fue incinerada.

La pérdida de mi hija podía haber sido causa del desconocimiento de mi doctor acerca de la hiperemesis. Quizás con un mejor cuidado todavía hubiera estado embarazada hoy. Sin embargo, no culpo a mi doctor. Fue muy bondadoso y comprensivo. También sé que mi pérdida lo tocó profundamente. Creo que también será más cauteloso y consciente en el futuro.

Después de nuestra pérdida, mi marido y yo hemos decidido mudarnos de nuevo a Nueva Jersey para estar más cerca a la familia y de los especialistas antes de intentar de nuevo tener un bebé. Mi doctor me pidió que si consigo salir embarazada otra vez, debía viajar a otro Estado, para estar cerca de un especialista en embarazo de alto riesgo. Me siento segura de retornar a Nueva Jersey para buscar la ayuda del Dr. Daiter. También sé que si él no puede ayudarme, me señalará la dirección correcta donde puedo recibir ayuda adicional.